Callaba la luna a pleno grito.

Callaba la luna, todas las noches, los secretos que le confesaban las estrellas. Callaba la luna, arrepentida, el sabor de sus errores, dolor liso y atrevido, pellizcábale como hilo duro. Callaba la luna cuando, reflejada, veía media cara en una balsa, escondía la otra media avergonzada; por las lágrimas que inundaban sus pestañas. Callaba la luna, abatida, cuando el sol no salía por las mañanas, escondíase al alba forajida, entre las nubes grises y las montañas.
Callaba la luna a pleno grito; y se redondeaba desesperada.

Lero.

Comentarios

Entradas populares