A ver qué hago.
Puedo decir que me estoy conociendo, que llevo un tiempo probándome, sobre todo hasta donde puedo llegar, simplemente observándome en cada situación a ver como actúo; sin intervenir, sólo miro. Desde fuera. Esto tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, claro que ahora me conozco mucho mejor, aunque también me quiero y me odio mucho, pero me quiero y me odio como se quiere a otra persona, puede que ni si quiera lo sienta mucho. También me he dado cuenta de que no soy tan fiel por cualquiera, y lo soy demasiado por quien me importa, soy incluso más fiel a alguien que realmente me importe que a mi misma. Y además soy perro ladrador, que necesita ladrar, soltar la rabia para que no se me hagan coágulos y costras dentro. Pero ahí queda todo, ojalá pudiera vengarme, o incluso tener rencor por aquellos que me hicieron daño, pero no, no puedo. De la misma manera, puede que un día te regale el mundo y al día siguiente ni me acuerde de ti, no es nada personal, la mayoría de las veces. Ni una cosa, ni otra. Hay días en los que necesito que alguien me libre de mí misma, con urgencia, porque no me aguanto, y el resto de días me sobra todo el mundo. Que las etiquetas me atan y me agobian y me impiden actuar con libertar, sobre todo cuando identifico las señales de que le importas a alguien más, o al menos mis señales, porque cada uno tiene las suyas propias, lo que da lugar a error, aunque no soy tan buena yo también se hacer como que alguien me importa, a veces tampoco me gusta estar sola. Porque soy incapaz de dar cariño cuando es lo socialmente establecido y me da un pánico atroz importarle a alguien, al menos importarle con palabras, que detesto tener conversaciones serias, creo que es algún tipo de trauma. Creo que por eso odio contar cuando estoy pasándolo mal, llorar ante alguien o dar pena. Si yo me caigo, yo me levanto; y tiene necesariamente que ser así, porque probablemente nadie me meta más caña que yo misma. Que probablemente cuando más enamore es cuando menos quiero hacerlo y me gustaría que me importaran menos las personas de lo que realmente lo hacen. Que me resisto a creer que nada bueno me pueda pasar y por eso actúo como si no lo mereciera, y a veces me conmueve cuando pasa, demasiado. Porque elegiría no tener nada, ahora mismo, a jugarme la vida por volver a querer a alguien, aunque sé que soy demasiado estúpida para creer que no me arriesgaría nunca. Porque a veces soy cobarde, pero la mayoría de las veces prefiero probar el salto al vacío. Y que siempre he tenido muy claro que sobreviviría, porque aunque este enfadada conmigo, sé que me quiero mucho.
Lero.
Comentarios
Publicar un comentario