Ay de mi llorona.
Diente de león, te soplo para darte aire, vuela libre y vuelve a ti,
que te alejaste de casa y allí te esperas pa' dormir.
Niña de sol, ¿qué te hacen? que no te dejan vivir.
¡Deja tranquila su alma, que se la vas a partir!
Y es que nunca será tuya, que no haces más que exigir.
La tienes viviendo en vilo y es que ella ya no descansa,
preocupándose por ti.
Y a tí no te pasa nada, sólo juegas con su mente,
bailas tirando de cuerdas para atraerla hacia ti.
No tienes más que ofrecerle, tu ya no tienes más armas,
aparte de esta vil maza, de saber que estará ahí.
¿Y así te crees que la quieres?
Atándola a una rama, bloqueando su despegue,
machacando su presencia, e impidiéndole sentir.
Tú sólo quieres robarla, la quieres sólo para ti.
¡Que se acabe ya este expolio, que me mata verte así!,
Te está dejando vacía, se está bebiendo tus vientos
y aunque te lo prometa, él no va a cambiar por ti.
Pero de todo se sale, tú sigues estando ahí,
estás llamándote a gritos: ¡por favor, cuida de mí!
Usa tu caparazón de escudo, y arranca ya tu raíz.
Por ti, por mi, por todas, las que seguimos aquí
Lero.
Comentarios
Publicar un comentario