Que soy, que es, que no es.
Que soy incapaz de hablar de ti sin que se me entrecorte la voz y se me humedezcan los ojos. Que nunca podré contar a nadie todo lo que siento por ti porque es egoistamente mío, y aunque a ti te lo intenté contar, nunca me creiste. Que soy incapaz de no pensar en tí ochenta veces cada día y sólo consigo pensar setenta y nueve esforzándome mucho. Que no se hasta cuando seguiré llorando por no tenerte y porque tenerte es un suicidio, pero lo seguiría prefiriendo una y mil veces. Que es estúpido seguir llorando por un problema sin solución pero más estúpido aún retener el problema a contracorriente; y yo soy jodidamente estúpida. Y estúpidamente sigo empeñada en seguir siendolo.
Lero.
Lero.
Comentarios
Publicar un comentario