Vamos lento porque vamos lejos.

Estamos construyendo esto como se construyen las mejores cosas; con paciencia, frustración, con ternura, con amor, con enfados y ambición, a distintos tempos, de a dos.  

Como las hormigas, despacito pero sin pausa, como una casita de lego, encajando cada ladrillo y volviéndolos a poner cuando una parte se derrumba. 

Cada vez me siento más en casa cuando estás cerca, las cosas duras se vuelven cotidianas, alcanzables cuando me espera tu abrazo al llegar a casa. Estamos conviviendo tan bien juntos, es tan sencillo que parece que sale solo. 

Estoy comprobando eso de que lo que proyectas en el otro, lo que piensas de él se genera, y yo veo en tí tanta grandeza, tanto arte... De verdad, que te quede claro que los tiempos oscuros se han acabado y que yo te voy a cuidar como se cuidan las cosas que importan, porque no sé hacerlo de otra manera, solo estaba esperando donde poder derramarme sin desaparecer. 

Y aquí puedo ser yo, aquí es recíproco, aquí me cuidan como cuidan los tauro, sólido como una roca. Supongo que ya me toca, que ahora sé hacer las cosas de otra manera y respetar lo mío, comunicar los dolores, pedir lo que me hace falta. 

Así que supongo que sí, vamos lento porque vamos lejos :)

 

Lero. 

 

Comentarios

Entradas populares