Rompido.
Caíamos por la espiral del remolino de un reloj de arena.
Jugando como niñas en un tobogán. Que termina.
Desemboca en otra parte donde los granos bifurcan,
ahora uno es mensajero de una botella náufraga,
el otro almena de un castillo que un enano trabaja.
Las rupturas son dejar atrás viejas partes de mi alma,
elegir desaprenderte de lo que ya no es presente,
y aceptar el movimiento de lo que los tiempos soplan.
Es también desarraigarte,
saberte sólo y entero, aunque te sientas despojo.
Confiar en que los tiempos circunden en armonía
como el que tiene fe ciega, como el que nada domina.
Es salir de la crisalida,
mudar piel, romper el huevo.
Dejar atrás el cobijo para migrar en enero.
Acercarte a tu yo fuero, que grita recién nacido
y cada vez más viejito, sabiondo y titiritero.
Romper es cerrar el ciclo, que acaba y empieza de nuevo.
Convivir con los fantasmas y los nuevos pasajeros.
Sabiendo que el resultado depende...
tan poco del minutero.
Lero.
Jugando como niñas en un tobogán. Que termina.
Desemboca en otra parte donde los granos bifurcan,
ahora uno es mensajero de una botella náufraga,
el otro almena de un castillo que un enano trabaja.
Las rupturas son dejar atrás viejas partes de mi alma,
elegir desaprenderte de lo que ya no es presente,
y aceptar el movimiento de lo que los tiempos soplan.
Es también desarraigarte,
saberte sólo y entero, aunque te sientas despojo.
Confiar en que los tiempos circunden en armonía
como el que tiene fe ciega, como el que nada domina.
Es salir de la crisalida,
mudar piel, romper el huevo.
Dejar atrás el cobijo para migrar en enero.
Acercarte a tu yo fuero, que grita recién nacido
y cada vez más viejito, sabiondo y titiritero.
Romper es cerrar el ciclo, que acaba y empieza de nuevo.
Convivir con los fantasmas y los nuevos pasajeros.
Sabiendo que el resultado depende...
tan poco del minutero.
Lero.
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